jueves, 9 de noviembre de 2017

CINCO DÍAS DE ESPANTO

El spot me salió en Youtube, mientras se cargaba el video principal.
No salió lo de Podrá saltarse el anuncio en…  Duraba 20 segundos, primero, un texto: “Help for Haiti” bajo el logotipo de una conocida ONG. Esperaba las inevitables imágenes de gente desnutrida vagando entre los escombros tras el paso del Huracan Matthew, pero en su lugar apareció un palacete desconchado del periodo colonial francés. La cámara penetró por un pasillo con grietas llenas de musgo y al fondo un niño con rastas sentado en una silla.
Su tez muy oscura parecía iluminada por una sonrisa pero al acercarse el objetivo vi que estaba haciendo muecas, no sonriendo, y que sus ojos parecían carbones encendidos entre su piel negra. Tenía un muñeco en la mano; un muñeco vudú. Acercó una aguja hacia su deshilachada cabeza.
 Bruscamente acabó el spot y tuve un sobresalto cuando al mismo tiempo sonó el teléfono. Al otro lado de la línea una voz infantil dijo:
-Cinco días.
-¿Qué…? –dije, pero ya había colgado.
Dejé pasar cuatro días que se me hicieron interminables y en los que evitaba prudentemente las pantallas y el ordenador.
Al quinto día acudí a la ONG y destiné cien euros para Haití. No pude contenerme y dije a la voluntaria que atendía el mostrador:
-Esa campaña suya tiene muy poco de ético. Usan amenazas.
-“Cinco días” no es una amenaza –replicó.
Pero si no llego a dar… -titubeé- tampoco habría pasado nada, ¿no?
-Vaya a saber –dijo ella encogiéndose de hombros-. Los niños muertos pueden ser temibles.

FIN
MÁS ESPANTOS
Jaume, mi agente para los dibujos, vino a comer hace unos días a mi piso. Mientras troceaba un salmonete dejando al descubierto sus espinas  me contó una extraña historia que le pasó hace unos días en el metro. Jaume tiene tendencia a que le sucedan cosas poco corrientes:
“En la estación de Drassanes se sentó frente a mí un africano que llevaba un enorme fardo atado con cuerdas. Ya sabes, uno de esos vendedores de top manta del puerto. Impresionaba, nunca había visto a nadie de piel tan negra, casi púrpura, con tatuajes cicatrizados a ambos lados de la cara y un curioso collar de huesecillos; sin embargo era él quien me miraba fijamente. Empecé a ponerme nervioso, no porque me sintiera amenazado, es que me contemplaba con una especie de temor sagrado, como si hubiera visto a uno de sus dioses más malignos o qué sé yo.

 “Empezó a sudar, se le veía aterrorizado pero seguía sin apartar sus ojos de mi cara. Estaba a punto de levantarme para cambiar de vagón cuando me fijé que a sus pies se estaba formando un pequeño lago ¡Se estaba meando encima, Miquel!”
¡Joeeer! –exclamé.
“Por fin el metro se detuvo –prosiguió Jaume-, hizo unos extraños signos a un palmo de mis narices, supongo que era una especie de conjuro, se cargó el fardo a la espalda y salió del vagón a toda prisa como si le persiguieran todos los demonios africanos”.
Hice una mueca, no por la historia sino porque sentí que una espina puntiaguda acuchillaba mi boca. No había espina, desde que de niño me clavé una en el paladar comiendo salmonetes siento un pinchazo imaginario al comerlos. ¿Reflejos de Pavlov?
-Vaya historia, Jaume. Oye, si no te importa creo que la pondré en mi blog.
LA COLADA DE MIS VECINOS
Está claro cual es el color preferido de mis vecinos. ¿Serán la Família Addams?


miércoles, 1 de noviembre de 2017

VENTISCA. MI RELATO ARGENTINO

La ventisca llamaba a puertas y ventanas con el violento nerviosismo típico de los vientos del Sur pero nadie tenía ganas de levantarse y abrirle. Éramos tres –Sergio, Juan y yo- tragando arena en una casa rodeada de dunas en General Acha, en La Pampa. Dunas. Dunas de crestas irregulares que parecían amontonadas sobre otras dunas…
 Sentados en unos sillones viejos mojábamos con cervezas el polvo que se nos había quedado en la garganta hasta convertirlo en barro y escuchábamos música, mucha música, sobre todo a Spinetta.
Una noche de julio las cosas empezaron a ir mal y es que la ventisca regresó esa noche antes de lo normal de molestar en otros sitios. Por la ventana, mientras jugábamos a las cartas, la vimos arrasando el tejado y saltando en círculos como una loca.
-Esto acabará mal –murmuró Sergio liando un cigarrillo.
Y entonces la ventisca se cayó de la azotea haciendo añicos el equipo de música. La baraja se desparramó y el humo de los cigarrillos se mezcló con el olor de las cervezas que ella había volcado.  Nos quedamos mirando con ojos entornados la ventisca que yacía en el suelo en medio de aquel desorden ciclónico hasta que Juan dijo:
-No la podemos dejar ahí, metedla en mi habitación.
 Cargamos la ventisca entre los tres de lo mucho que pesaba.
Toda la noche se la pasó la ventisca roncando en el colchón de Juan. Sergio preparó mate y se lo dio a la ventisca. Ella se encontraba mal y había vomitado un poco; una especie de pequeños remolinos de aire comprimido. Era la primera vez que fumaba y bebía y se quedó a dormir con Juan la noche siguiente en lugar de ir a molestar a otro sitio.
Juan habló mucho con ella durante ese tiempo y trabaron una buena amistad, hasta le enseñó a jugar al Truco y nos daba unas palizas de las buenas. Pronto nos acostumbramos a verla jugando a los naipes y bebiendo cerveza antes de retirarse a la habitación de Juan. Resultaba curioso pensar que unas semanas atrás había estado soplando con fuerza y echándonos arena a la cara.
Una mañana, Sergio y yo estábamos en la cocina cebando el mate cuando apareció Juan. Tenía una expresión atónita.
-Hace un mes que a Ventisca no le viene la regla –anunció.

FIN
EL POMBERO, UN DUENDE GORRÓN
Dicen que quienes se encuentran con el temible Wendigo pierden su alma, la irlandesa Juanita Dientesverdes se come a los niños y el yeti sigue haciéndose el escurridizo. Entre los seres fantásticos un caso especial es el Pombero, el desdichado que paseando por la selva del norte de Argentina se cruce en su camino éste le pedirá tabaco negro. Esto es lo que hace el Pombero, algo tan familiar como gorrear tabaco. Eso sí, quien no se lo dé sufrirá las consecuencias: su ganado se dispersará, los muebles se estrellarán contra las ventanas y el Pombero se le aparecerá en mitad de la noche con la forma de un asno sin cabeza.
En la película "Embrujada" (1969) el Pombero se topa nada menos que con Isabel Sarli -actriz apodada la 135 por su talla de sujetador- y se entregan a los placeres carnales. Supongo que una vez consumado el acto el Pombero jadeante le susurra al oido a Sarli:
-¿No tendrás un cigarrito? Ahora me apetece mucho.
ESCALOPA MILANESA A LA NAPOLITANA
 A pesar de su nombre no tiene origen italiano sino argentino, podríamos dedir que es como una pizza con base de carne en lugar de pan, cubierta de salsa de tomate y queso. Como no tengo a mano ningún dibujo de escalopas he puesto mi última portada para una novela argentina. 
Salpimenta  los filetes y los introduces  en huevo batido, a continuación pasa por pan rallado.
Fríe en abundante aceite caliente pero no los hagas demasiado, ya que se cocinará luego unos minutos en el horno.
Coloca en la bandeja del horno, con papel de hornear debajo mejor, y cubre con salsa de tomate.
A continuación amolda al tamaño del filete, lonchas de jamón cocido y por encima queso rallado a tu gusto.
Por último, un toque de orégano e introduce en el horno precalentado a 200º Deja que gratine y listo.
Se suelen acompañar con patatas fritas.

miércoles, 25 de octubre de 2017

EL ESPANTAPÁJAROS (Cuento de Halloween)

 -Cuidado con los espantapájaros esta noche - les advirtieron en la posada a Mia y Mara.
Las dos amigas habían decidido pernoctar en un pueblecito centroeuropeo de camino a Dubrovnik. Ese pueblo diminuto y remoto sólo resultaba interesante una noche al año.
"La última noche de agosto -decían las guías turísticas- la gente del pueblo traspasa a sus espantapájaros todo el mal que pueda haber entre ellos por medio de un antiguo ritual. Luego se encierran en sus casas hasta el alba, pues esa noche no sale nadie exceptuando a los espantapájaros según los pueblerinos."
Mia y Mara pasaron la tarde contemplando a los lugareños que recorrían los cultivos en procesión.  Habian cuatro andrajosos espantapájaros, no más, figuras tristes inclinadas sobre los campos dorados. Unos ancianos entonaron extrañas canciones, luego el silencio cayó sobre la multitud y todos se precipitaron hacia el pueblo. Antes Mia se volvió a mirar a los espantapájaros. Se veían inquietantes bajo la luz del crepúsculo, como si sus rostros inexpresivos esperasen ansiosos la llegada de la noche.
 A las dos turistas les pareció que la posada tenía ahora un aspecto distinto, sobrecogedor. Pronto oyeron correr un pesado cerrojo a sus espaldas.
 En su cuarto, avanzada la noche, Mia oyó a Mara quejarse de un olor desagradable, un relente a establo y humedad. Mara le propuso salir fuera a fumar un cigarrillo pero Mia fingía estar dormida.
Cuidado con los espantapájaros esta noche...
La inquieta Mara no podía soportar tanta ociosidad. Se levantó de la cama con un estrépito de muelles, luego Mia escuchó sus pasos al abandonar la habitación y por último el chirrido del cerrojo.
Mara fumaba un cigarrillo recostada en una pared de piedra bajo la vacilante luz de un farol. Aquel instante se llenaba de un estremecimiento invisible de sutiles alientos. Todas las sombras, todos los bellos fantasmas.
Una silueta surgió detrás de ella y la agarró por el cuello.
-¡Suéltame! -gritó Mara.
Pero lo que fuera que la había levantado en vilo acababa de hacerse invisible y, para el resto del mundo, desaparecieron en la oscuridad.
Cuando Mara regresó al alba todos estaban esperándola.
-¿Estás bien? -le preguntó Mia que no había podido conciliar el sueño.
-Claro que estoy bien -respondió Mara.
Entonces ¿por qué tenía el cabello desordenado? ¿Y esos hematomas en el cuello? ¿Y su expresión ausente?
 Mia sintió una culpa no expresada. El alegre sentimiento que había animado el viaje parecía haberse esfumado. Decidieron regresar a casa. No volvieron a verse hasta...
Doce años después. Mia estaba segura de haber visto antes a esa mujer ante la escuela, separada del rebaño de mamás que esperaban para recoger a sus hijos el primer día de curso.
-¿Eres Mara, verdad?
Se separó un tanto y sus ojos parecieron vacilar.
-Sí... y tú eres Mia. Apenas has cambiado -Su voz era fría, con una nota discordante de dureza.
-¿También esperas a tu hijo? -preguntó Mia y en ese momento sonó la campana. Todos los niños se precipitaron hacia la verja.
-Sí, allí está...
Mara señaló a un niño alto, huesudo, con ojos brillantes. Los trigueños mechones de su cabello eran tiesos y sobresalían de su cabeza como si fueran de paja.
-¡Ese niño parece... -susurró Mia.
Como si leyera sus pensamientos el niño se la quedó mirando maliciosamente. Extendió los brazos hacia los costados con las manos colgando fláccidas. Ladeó la cabeza y soltó una estridente carcajada.
- ...parece un espantapájaros!!! 
FIN
PROBLEMILLAS DE CENSURA
"¿Qué le hace pensar que su marido le ha sido infiel?" Los ingleses me rechazaron el chiste alegando que MAYDAY es una revista familiar y no pueden aparecer cigarrillos. Luego me lo dejaron pasar a cambio de suprimir el humo para que no parezcan encendidos. ¡La pera!
Los días 1 y 2 de noviembre estaré en Pratdip (Tarragona) un pueblo famoso por su leyenda de los perros-vampiro, incluso aparece uno en el escudo del pueblo. La cosa promete: mercado medieval con productos mágicos, Pasaje del terror... y hasta un concurso de gritos. ¿Alguien se apunta?
¡Feliz Halloween!


lunes, 16 de octubre de 2017

TARÓN Y EL CALDERO MÁGICO, LA PELÍCULA MÁS DESCONOCIDA DE DISNEY

 Y la más terrorífica. A fines de los setenta los Estudios Disney estaban dirigidos por Ron Miller, el yerno de Walt, que decidió captar al público juvenil. Lo intentó con Tron (1982) la primera película con animación digital que fue un fracaso en taquilla, aunque luego se ganara el status de película de culto.
Miller depositó su confianza en Taron, basada en los cinco libros de ‘Las Crónicas de Prydain’ del escritor Lloyd Alexander.
 Don Bluth, director de animación, admiraba la fallida El señor de los anillos (1978) que Ralph Baksi rodó con el sistema  Rotoscopio, que permitía pintar sobre personajes reales consiguiendo mayor realismo. Bluth intentó contratar a Baksi pero éste sólo aceptó hacer algunos bocetos y sí, se nota la mano de Baksi en el personaje del Rey Horned. Su aspecto cadavérico, con ojos llameantes, y su voz (John Hurt, en el original) aterrorizaron a los niños de la época.
 En el equipo de animadores se encontraba el joven Tim Burton que pasó bastante del tema y dedicó la mayor parte del tiempo a preparar bocetos para su proyecto Pesadilla para antes de Navidad .
Taron y el caldero mágico (1985) destila un clima de esquizofrenia, pues junto a los característicos e infantilizados secundarios disneyanos (la cerdita Hen Wen) desfilan zombis, muertos decapitados…  
 Otro ejemplo del malditismo de la película es su protagonista femenino, Elena, que a pesar de ser princesa nunca ha sido incluida en el elenco de princesas Disney.

La película se saldó con el mayor fracaso de taquilla en la historia de los estudios (no apareció en  video hasta 1988, trece años después)  y el nuevo director de Disney, Mike Eisner, decidió dirigirse al público infantil. La jugada le salió bien, apostó por La sirenita (1989) que fue un exitazo.
EL GATO DE SCHÖRINDGER
En Big Bang Theory se menciona a veces este experimento: un gato en el interior de una caja sellada con una cápsula de veneno que puede romperse. Hay el 50% de posibilidades de que eso ocurra. Por eso, según la lógica cuántica, durante un tiempo el gato está a la vez vivo y muerto.
¿Pero y si al abrir la caja el gato se ha convertido en zombi? ¿Cómo afectaría eso al experimento? Se admiten teorías.

Ya tocaba una receta:
 POLLO A LOS VEINTE DIENTES DE AJO
Se prepara con un pollo entero, vaciado y listo para asar.
Frotar enérgicamente el pollo con aceite y sal gruesa.
Rellenar con veinte dientes de ajo (ni uno más ni menos o ya no sería esa receta y tendría que llamarse de otra manera) medio limón y una hoja de laurel.
Rociar con cava o vino blanco y dejar en el horno a 250º. Estará listo en 45 minutos esparciendo un delicioso olor por la cocina. Conviene rociar el pollo con su jugo durante la cocción. En fin, más fácil imposible.






sábado, 7 de octubre de 2017

EL INTRUSO (Relato)

Por error entré en el lavabo de señoras y cuando me di cuenta se cerró de golpe la puerta. No podía abrirla, parecía atascada. Y allí dentro, en aquel lavabo sin ventanas, vi cuatro mujeres que se reían escandalosamente.
-Ha sido un error… -les informé. Rieron más fuerte aún.
Así que, si no les importaba y ya que había dejado claro que se trataba de un error, supliqué que me permitieran hacer aquello para lo que había entrado.
-O sea, que efectivamente has entrado a mear –dijo la más rubia del grupo.
-Pues claro.
-¿Y no viste el letrero de ahí fuera?
-A veces uno no se fija en nada y entra. Los váteres se hicieron para entrar.
-Sí, pero cada uno en el suyo.
 Volvieron a reírse a carcajadas. Otra chica dijo:
-Te proponemos un arreglo. Te sientas ahí, como haríamos nosotras, y te contemplamos mientras acabas.
-No sé si me saldrá.
-Ah, la timidez de la uretra…
-No, es que no puedo orinar si no escucho hablar al lado, o si no hay un chorro de agua corriendo.
-Eso es muy fácil, somos el coro perfecto, y yo me ocupo del chorro –añadió una tercera señalando un grifo-. ¿Y de qué quieres que conversemos?
-Eso lo dejo a vuestra elección. Pero, ¿por qué he de hacerlo sentado? Nunca lo he hecho…
-Es más higiénico y para nosotras resultaría más excitante. Te será más fácil si imaginas que eres una de nosotras, te maquillaremos.
La rubia sacó del bolso los útiles de maquillaje y se aplicó en mi cara. Una de ellas empezó a pintarme las uñas, hasta que una cuarta advirtió, entre las risas de todas, que ya me había meado encima.

FIN
TRES EXTRAÑOS MUSICALES
La La Land ha vuento a poner de actualidad las películas musicales que tuvieron una época dorada a finales de los setenta con Fiebre del sábado noche (1977) y Grease (1978) ambas producidas por Robert Stigwood, aunque también tuvieron experimentos fallidos:
SGT PEPPER´S LONELY HEARTS CLUB BAND (1978)
 Tras los exitazos anteriores, manager de los Bee Gees, quiso adaptar al cine el famoso disco de los Beatles quienes declinaron actuar en la película -aunque George Harrison se avino a coproducirla-, así que Stigwood pensó en poner en su lugar a los Bee Gees ¡Ay, pero si son tres! así que añadió a Peter Frampton de relleno y solucionado. Una idea tan descabellada como rodar una versión de Qué noche la de aquel día con los Stones, aunque participaron celebridades como Aerosmith, Steve Martin, Earth&Wind&Fire y Alice Cooper.
La película fue un fiasco y más tarde Stigwood volvió a pinchar con Stayin Alive (1983) secuela de Fiebre del sábado noche protagonizada por John Travolta y dirigida por Sylvester Stallone por lo que decidió no producir más películas musicales.
XANADÚ (1980)
 Con Olivia Newton-John y Gene Kelly. Olivia es Kira, una musa que inspira con un beso a un pintor (Michael Beck) y, naturalmente, se enamoran. Al mismo tiempo, un viejo músico (Gene Kelly) sueña con abrir un club nocturno al viejo estilo, un proyecto en el que Kira y Sonny se involucrarán... Los años 40 se encuentran con los 80 en "Xanadú". Un intento de conciliar el clásico y el moderno musical que no cuajó por su guión flojo y confuso.  Xanadú tuvo el dudoso honor de ser la primera película ganadora de los premios Razzies ,otorgados a los peores films de cada año.
CAN´T STOP THE MUSIC (1979)
 El que tenía que ser el primer musical abiertamente gay con los Village People. 
Steve Guttemberg (Loca academia de policía) es un compositor que comparte piso nada menos que con Felipe Rose (el indio) y deciden formar un grupo. Salen a la calle y fichan a todo bicho viviente disfrazado que encuentran –el motero, el policía, el cowboy…-  un delirio con un look muy setentero (shorts ajustados, patines, peinados imposibles…) a destacar la escena en que los Village y la protagonista femenina, la ex stripper  Valerie Perrine,  se meten en el gimnasio y las duchas de un YMCA a ritmo de la famosa canción mientras Perrine pone cara de “voy cachonda perdida” viendo tanto chico cachas y ligero de ropa levantando pesas.
Malísima, con un guión imposible pero entretenida si uno está dipuesto a verla con nostálgico sentido del humor.

lunes, 25 de septiembre de 2017

¡DIBÚJAME UN CORDERO!

Un turista se perdió por un oscuro callejón de París cuando le salió al paso un fulano.
-¡Dibújame un cordero! -dijo acercándole un cuaderno y un lápiz.
-Es que yo no...
-¡Que me dibujes un cordero! -insistió el fulano sacando un cuchillo de monte.
El turista pintarrajeó en el cuaderno y se lo entregó.

-¡Vaya mierda de cordero! -gritó el fulano y le cortó la garganta al turista de un tajo.

Otra víctima del asesino en serie conocido como "Le Petit Prince".
FIN
¿EXISTIÓ UNA SERIE LLAMADA CANDLE COVE?
Subject: Candle Cove, show infantile local?
-Alguien recuerda este programa infantil? Se llamaba Candle Cove, y tenía 6 o 7 años cuando salía. No he podido encontrar ninguna referencia sobre este programa, pero creo que salía en los canales nacionales por ahí de 1971 o 1972. Vivía en Iroton en ese entonces. No me acuerdo del canal, pero me acuerdo que salía por ahí de las 16:00.
-Me siento tan aliviada de que la gente se acuerde de este horrible show!
Solía tener este horrible recuerdo, como un mal sueño donde al terminar la canción del inicio del show aparecía de una pantalla negra, y todos estaban gritando, y las marionetas se movían de manera extraña, y solo había gritos, gritos. 
 Mensajes como este han aparecido en las redes hablando sobre una extraña serie infantil, Candle Cove (La ensenada de la vela) con personajes de lo más siniestro como el Robapieles. 
Me sonaba a típica historia Creppypasta pero he encontrado mensajes de supuestos espectadores que aseguran haber visto esta serie a finales de los 80 en un canal pirata de la zona levantina -Xàtiva TV- según algunos. Todos coinciden en haber sufrido pesadillas después de presenciar sus escenas. Puede que se trate de un Efecto Mandela, gente que confunde recuerdos falsos con la realidad. Circulan algunos fragmentos de esa producción y la verdad es que dan bastante mal rollo: 
Sigo con mis chistes para la revista MAYDAY, como este del Tunel del Horror para pájaros:
Y ahora recomiendo un libro: Confesiones de una heredera con demasiado tiempo libre, de Belén Barroso, autora del estupendo blog Loquemeahorroen psicoanalisis. Una magnífica revisitación del mundo de Jane Austen con mucho té, carnets de baile y grandes dosis de humor.



miércoles, 13 de septiembre de 2017

EL CERVECERO LOCO Y MÁS COSAS

 En el año 99 pasé una temporada en París. Mis amigos del pueblo Pep, Andreu y David vinieron a visitarme. Nos entretuvimos por Montmartre y cuando decidimos cenar algo ya eran casi las diez de la noche; difícil encontrar un lugar abierto a esta hora en París.
Entramos en una brasserie alsaciana a través del vaho de humo (aún se podía fumar en los comedores) y de camareros que entraban y salían por una puerta batiente.
Empezamos mal. Cuando David pidió Pieds du cochon (pies de cerdo) el camarero le corrigió con tono ofendido: “Notrês pieds du porc a la Sainte Ecolasse” poniendo la boca en forma de culo de gallina al pronunciar la “o”. Nos trajeron jarras de cerveza con vasitos de kirsch (licor de cerezas alsaciano) y una gran fuente de chucrut con salchichas.
El chucrut resultó estropajoso, las salchichas fofas, y David declaró que sus pies de cerdo eran incomibles. No recuerdo que pidieron Pep y Andreu pero lo definieron como “bazofia”. David me preguntó:
-¿Qué tal tu rabo, Miquel?- No era una pregunta con segundas, yo había pedido rabo de ternera al vino blanco.
-Horrible. Creo que me han dado la parte del rabo que estaba pegada al cuerpo.
 Andreu llamó a un camarero y preguntó señalando al chucrut si nos lo podían cambiar por otra cosa. “¿No les gusta nuestro choucroute a l´alsacienne?” –juraría que lo dijo con retintín- Andreu respondió categóricamente:
-C´est unne merde.
Lo dijo en el momento en que se acercaba el encargado. ¿Saben lo que son los ojos de loco? El encargado los tenía.
-¿Pero qué esto? –graznó furioso-. ¿Los forasteros vienen a criticar la hostelería francesa? C´est la dernière goutte! (Es el colmo) ¡Cuando vosotros los iberos aún eráis caníbales y bebíais vino peleón en los cráneos de vuestros enemigos en París ya comíamos platos exquisitos!
Pep, el único que no entendía francés del grupo, miraba al encargado con la misma cara de pasmo que los turistas japoneses de la mesa de al lado.
-¡Y nuestro fromage Munster (típico queso alsaciano, nada que ver con la familia televisiva)  que en toda vuestra puta vida no habéis sido capaces de hacer! ¡Y aún criticáis mi chucrut!
 Apenas había tocado el intragable rabo de ternera y la jarra de litro y el kirsch se me habían subido a la cabeza, por eso intervine:
-Quand vous arrêtez de vous tromper, apporte moi un altre bière… (Cuando acabe con sus chorradas tráigame otra jarra…)
El encargado lanzó un grito de rabia.
-¡Y ese encima me habla en francés! –aulló apuntándome con un dedo.
-… s´il vous plaît –añadí en un intento de apaciguarlo. No coló. Su dedo describió un semicírculo apuntando hacia la puerta.
-Sortez d´ici!
Nos precipitamos hacia la salida pasando entre el fragor de la cocina y los camareros de chaqueta roja.
-¡Si lo cuento no me creen –dijo Andreu-. ¡El dueño nos ha obligado a hacer un simpa!
LA TORRE OSCURA
No, no es una portada para una novela de King, ya me gustaría... es una ilustración para la revista NEVERMORE especializada en literatura fantástica. Por ciero que la película no me pareció tan mala.
Hice el dibujo en buena compañía, en mi estudio con el estupendo libro de Bonavida Ponce -alias UTLA, del blog Un tranquilo lugar de aquiescencia- SMOKING DEAD. Un delirio ambientado en la Gran Plaga de los Fumadores. "Si te acostumbras, la muerte en vida podía llegar a ser soportable". Disponible en Amazon.
Y no podía faltar una receta francesa pero económica y fácil:
PASTEL PARMENTIER
En una sartén sofreír cebolla y carne picada. Sazonar con sal, pimienta y oregano. Cuando la carne tome color añadir 1 copa de vino blanco y dejar reducir.
Cubrir el fondo de una fuente para horno con puré de patata. Echar por encima el sofrito de carne picada, cubrir con una capa de salsa de tomate y encima el resto del puré extendiendo con ayuda de una espátula.
Espolvorear el pastel con queso rallado y dejar gratinar en el horno durante un par de minutos.



sábado, 2 de septiembre de 2017

NEGOCIOS RAROS (3) LLÉVESE UN HOOLIGAN A CASA

Pasé por un mercadillo y vi en un rincón una figura que representaba un hombre joven de tamaño natural. Corpulento, con expresión fiera, en la mano derecha portaba un bate de beisbol y se veía asombrosamente real.
-¿Es de cera? –le pregunté al propietario de la tienda.
-No, es de verdad –respondió el dueño-. Un auténtico ultra de los años ochenta. Ya sabe que por esa época las peñas radicales surgieron como setas: los Ultra Sur, Boixos Nois, Frente Atlético… todos los clubes de fútbol tenían su grupo ultra.
-¿Es muy caro?
 -No, qué va. Tiene escaso valor como antigüedad, pero sí como valor utilitario. Si se lo lleva a casa le romperá la vajilla y los cristales de las ventanas con el bate,  se trincará todas las cervezas de la nevera, le pintará las paredes con spray… lo normal en los ultras del fútbol.
-¿Y eso es útil? ¿Destrozarme la casa?
-¿Pero su vida no es ya bastante aburrida? Reconózcalo.
Pensé en la vajilla, los estantes en orden como siempre, las ventanas intactas… Es verdad, qué monotonía y qué falta de perspectivas…
-Vale, me lo llevo.
-¿Se lo envuelvo?
-No, pesará más de ochenta kilos, que vaya por sí solo.
Nada más cruzar la calle me preguntó de qué equipo era y al oír mi respuesta me asestó un tremendo golpe con el bate en la cabeza. Sentí que en mi vida ya había emoción y movimiento.
FIN
¿QUÉ ES LA FLANDERIZACIÓN?
Cuando una serie se alarga más de lo necesario, se da un fenómeno conocido como flanderización. (Flanderization, en inglés) Es decir, los personajes se convierten en caricaturas de si mismos. 
El término viene de Ned Flanders, antes el contrapunto de Homer Simpson, al que han exagerado sus componentes ultrareligiosos mientras que Homer pasó de ser torpe y bobo hasta convertirse en cada vez más estúpido.
También los fans de Bob Esponja han comprobado el cambio de su protagonista. Bob ha pasado de ser ingenuo pero ocurrente a acentuar su estupidez, perdiendo su esencia y pareciéndose más a su compañero Patricio.
Otro ejemplo es el de Sheldon Cooper (Jim Parsons en The Big Bang Theory) Lo que empezó como un genio extravagante se ha vuelto cada vez más maniático reconociendo en su personaje el Síndrome de Asperger .
Bueno, deseo buen regreso del verano a todos. Yo he empezado con encargos antes de lo que pensaba -falta me hacían-... con esta portada para una novela de Philip K. Dick.
Y unos chistes para la revista inglesa de humor y pasatiempos MAYDAY.
El siquiatra y el paciente en el diván... todo un clásico.