domingo, 18 de junio de 2017

¡QUÉ LE CORTEN LA CABEZA! (Relato)

 A mí es que me encantan las películas donde se ven decapitaciones; ni idea del porqué. Nunca habría ido a ver una película sobre la Revolución Francesa de no ser por el cartel con la guillotina. Una gozada. Cabezas rodando hacia un cesto de mimbre, torvos verdugos y mulitudes sedientas de sangre.
La filmoteca anuncia una proyección de Drácula y las mellizas.  Recordaba una escena impactante, cuando Peter Cushing rebana la cabeza de una vampira, porque así se matan los vampiros según las leyendas, lo de la estaca es un invento de Hollywood para eludir la censura. Qué puritanos...
Apoltronado en la butaca espero impaciente el momento en que Gustav (Peter Cushing) secciona con un machete la cabeza de una vampira. Es entonces cuando un tío se me sienta delante y me tapa la pantalla.
-Oiga, haga el favor de mover un poco la cabeza que no veo nada –le digo.
Y en vez de moverla, el tío se coge de las orejas, tira hacia arriba, se la quita del cuello y se la pone en las rodillas. De nuevo tenía buena visibilidad, pero ya de qué me servía si la escena de la decapitación había pasado.  Me he perdido lo mejor de toda la peli y todo por culpa de ese tontolaba. Aichs…
EL CAFÉ DE GATOS
 En mi barrio han abierto un Café de gatos al estilo de los que hay en Tokio. Dicen que tomar una consumición rodeado de felinos es bueno para reducir la ansiedad.
Hay que solicitar hora previamente, no puedes estar más de un tiempo limitado y seguir una serie de normas: no gritar, no hacer movimientos bruscos... bueno, la experiencia no me ha convencido.
Esperaba tomar café con los gatos merodeando entre las mesas, frotándose entre mis piernas y quizás alguno acomodado en mi regazo pero sólo encontré mininos amodorrados que al intentar acariciarlos respondían con un golpe de pata -sin sacar las uñas- como diciendo: "Déjame tranquilo, pesado." Se entiende.
Y además, un Café de gatos me gustaría que fuera algo más parecido a esto:
A LA MUJER MARAVILLA LE VA LA MARCHILLA
Este viernes estrenan Wonder Woman, o la Mujer maravilla para los de mi generación. La verda es que siempre me resultó chocante que un cómic destinado al público juvenil...
...presentara escenas tan explícitas de bondage y spanking, por no hablar de la desmedida afición de sus protagonistas por atarse unas a otras.




miércoles, 7 de junio de 2017

RESCATE EN LA GALAXIA HUEVO FRITO

Después de una maratoniana sesión de siete horas de DVD de Star Trek es lógico -como diría Spock- que empiece a sentir algo de hambre. Me preparo un par de huevos fritos acompañados de pimientos de Padrón –unos pican, otros non- lo más parecido a una ruleta rusa gastronómica. Me viene una importante secreción de saliva cuando estoy a punto de mojar el pan en el huevo frito de la derecha.
 Aprieto suavemente la dorada yema con el trozo de pan y ¡Paf! El líquido se esparce por el plato tiñendo el fondo de naranja galáctico bordeando la isla de pimientos. Suena el teléfono. Me imagino que el timbre es una alarma y que el trozo de pan es la nave Enterprise en misión de salvamento para rescatar a los pimientos de Padrón, naves tripuladas por seres del planeta Galixia, que habían aterrizado en sitio equivocado: el planeta Platosh, de atmósfera aceitosa e irrespirable. Hay que rescatarlos antes de que queden atrapados por un líquido amarillo y corrosivo que atrapa inmisericorde a los que entran en contacto con él. Mientras estudio la estrategia a seguir me como uno de los pimientos. Esa nave-pimiento explota dentro de mi boca -es de los picantes- ¡Zas!y esparce el ardiente combustible provocándome un escozor de cien pares de megatones venusianos. Me como las yemas para atenuar la quemazón creando sendos cráteres donde deposito las restantes naves después de quitarles el rabito o propulsor para su mejor absorción. Los envuelvo cuidadosamente con una capa de clara y lo deposito todo sobre un transbordador de pan chapata. Una de las naves-pimiento no ha quedado bien acoplada y cae al vacío es decir, al plato, pereciendo su tripulación en el acto. Para evitar más incidentes abro la boca todo lo que puedo y engullo enteramente la flotilla para que se alojen en la seguridad de mi esófago-transportador. Mastico, misión cumplida…qué rico. El teléfono ha dejado de sonar y estoy satisfecho. Lleno un buen vaso de vino. La tripulación del Enterprise se ha ganado una ronda por el éxito de su misión de salvamento.
¿SABEN HACER EL SALUDO VULCANO?
A mí, no. Mis dedos se niegan a imitar el icónico saludo de Mr.Spock, por eso no voy a convenciones de treekies. El actor Leonard Nimoy lo tomó prestado de un ritual de bendición que practicaban los sacerdotes de su sinagoga con los dedos anular y corazón divididos para que cada mano forme dos prismas.
Bueno, estaba cantado que la receta de hoy sería un plato a base de huevos.
HUEVOS ROTOS CON JAMÓN Y ALCACHOFAS (Alcauciles, para mis amigos del otro lado del charco) 
Pelar 4 alcachofas, retirar las puntes y las hojas externas.
Cortarlas en lonchas muy finas y frír en una sartén a fuego bajo. Escurrirlas con papel de cocina y sazonar con sal y pimienta.
En una sartén con 2 dientes de ajo freír dos huevos por persona.
Colocar los huevos fritos sobre las alcachofas (para mantenerlas calientes aconsejo reservarlas en el horno a 180º antes de servir) y acompañar con finas lonchas de jamón.

Y ahora, vamos con los dos huevos duros más famosos de la pantalla.